España es el segundo productor de miel dentro de la Unión Europea y posee la tasa de profesionalización más alta de Europa (con un total de 5.284 apicultores profesionales que manejan el 80% de las colmenas). El sector estima que, durante esta última campaña, se ha sufrido una pérdida de la producción de aproximadamente el 50% respecto a la cosecha de miel de un año normal (que suele ser de unas 30.000 toneladas de miel)

